La entrada a la vida en el Espíritu y la puerta de todos los demás sacramentos. Por el agua y el Espíritu Santo morimos al pecado y resucitamos a una vida nueva en Cristo. Los bautismos se celebran el segundo y el cuarto fin de semana del mes. Los padres y los padrinos asisten antes a una breve sesión de preparación.
Gracia para cada etapa
Los sacramentos marcan los momentos decisivos de una vida de fe, desde las aguas del Bautismo hasta la Unción de los enfermos. Es un honor acompañarle en cada uno de ellos.
Después de dos años de preparación junto a sus familias, los niños reciben por primera vez el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Han aprendido qué es la Eucaristía, quién es Cristo y por qué se entrega a nosotros. Ese primer “Amén” ante el altar los acompaña toda la vida.
El sacramento que completa el Bautismo y fortalece a los bautizados con los dones del Espíritu Santo. Preparamos a jóvenes y adultos para ser enviados como testigos de Cristo en el mundo. La preparación comienza en el otoño y culmina con la visita del obispo.
Sin cita previa y sin preguntas. Las confesiones se escuchan todos los sábados de 3:30 a 4:30 p. m. en San Juan Bautista. También puede pedir una hora con el Padre cualquier día. La misericordia de Dios nunca se acaba, y nuestra acogida tampoco.
El matrimonio es una alianza y una vocación que se vive en la entrega diaria de uno mismo. Las parejas inician con el Padre un proceso de preparación de seis pasos al menos seis meses antes de la fecha de la boda. Comience la conversación con tiempo; le acompañaremos en cada paso.
Para quienes enfrentan una enfermedad grave, una cirugía o la fragilidad de la edad. Este sacramento lleva el consuelo y la fortaleza de Cristo a quienes sufren. Disponible a cualquier hora, de día o de noche en caso de emergencia. Nadie debería enfrentar la enfermedad a solas.
El sacramento por el cual algunos hombres son ordenados diáconos, sacerdotes u obispos para servir a la Iglesia. Si siente que Dios puede estar llamándole, hable con el Padre Higuera. La Diócesis de Yakima acompaña a los hombres a lo largo del discernimiento.